domingo, 30 de octubre de 2016

Breves notas sobre la Teoría Funcionalista de la Comunicación

La disciplina de la comunicación como tal es nueva en el conjunto de las ciencias sociales. Si se quiere dar una fecha aproximada de su nacimiento, pensamos que se puede situar a mediados del siglo XX o unos años atrás.

El surgimiento de la disciplina de la comunicación viene de la mano de los llamados Mass Communication Research en los Estados Unidos de los años 60 (El origen estadounidense de la comunicación como ciencia y como campo de investigación está ideológicamente marcado por la cultura de masas pero especialmente por la noción de opinión pública, lo cual tiene finalidades políticas claras, la identificación de líderes de opinión y de tendencias de voto.).  Aunque años atrás, con la multiplicación de los grandes medios de masa, especialmente la radio, el apogeo de la prensa escrita y la televisión, y por otra parte la propaganda durante los totalitarismos del siglo XX, ya se vislumbraban trabajos importantes en esta nueva disciplina.

Uno de los primeros teóricos en analizar los procesos de comunicación (en ese momento centrado únicamente en los medios) fue el sociólogo estadounidense Harold Lasswell con su trabajo Propaganda en la Guerra Mundial, publicado en 1927. Tiempo después en 1948, este mismo intelectual, propuso su modelo de comunicación, el cual se presentaba como “(…) una fórmula de concatenación o encadenamiento lineal de cinco preguntas-programa: ¿Quién dice qué por cuál canal a quién con qué efecto?” (Galeano, 1997, p. 2). Claramente este modelo concibe a la comunicación únicamente en relación con los procedimientos de la información.

También en 1948 (y años posteriores) los teóricos Shannon y Weaver                 -también desde Estados Unidos- presentaron al mundo su modelo teórico matemático de la comunicación, dicho modelo es el que ha imperado durante muchos años en el entendimiento de la comunicación (Alsina, 2001); es más, por ejemplo en nuestro país, en la primaria y secundaria se enseña el proceso de comunicación humana y de los medios, desde la concepción reduccionista del emisor, el receptor, el canal y el mensaje.

Seguido de estos autores aparece Lazarsfeld, otro de los grandes exponentes de los Mass Communication Research, quien además, valga decir, era sumamente positivista y frecuentaba el Círculo de Viena, “(…) que fue el punto de partida del «positivismo lógico» (…)”. (Maigret, 2005, p.125). Lazarsfeld hace una importante contribución a este paradigma de investigación, precisamente con su estudio titulado Personal Influence (1955), en él reflexiona de manera acuciosa “(…) en la teoría del flujo de comunicación de dos pisos o en dos tiempos (The two-step flow of Communication) (…)” (Maigret, 2005, pp. 130-131).

Tal teoría explica que no son los medios los que nos dicen qué debemos hacer o pensar, sino que se aprovechan de líderes de opinión, y son éstos quienes dictan la pauta sobre lo que debería ser parte -o no- de la vida cotidiana de los grupos y colectividades. (Díaz Castro, 2012).

Estos son sólo algunos ejemplos claros de los Mass Communication Research, los cuales, como ya vimos, sentaron las bases, marcando el inicio de la comunicación colectiva como disciplina dentro de las ciencias sociales.

Quizás con el breve recorrido histórico que acabamos de hacer no se podría ver el problema tan evidente, aunque lo hemos dicho de forma implícita. Este paradigma tiene como base epistémica al funcionalismo y su aliado el positivismo, el cual contribuye al determinismo de la información, es decir, la reducción de todos los procesos que estudia la comunicación a la mera transmisión de la información mediante los medios masivos.

Por ejemplo, en los estudios de Lazarsfeld él “(…) declara que se separa de cualquier reflexión moral o política y que pone en práctica herramientas eficaces de medida de la realidad.” (Maigret, 2005, pp. 135-136). Este tipo de investigaciones son problemáticas por su pretendida asepsia y neutralidad.

Otro de los problemas de este paradigma es el hecho de que mira y utiliza a la comunicación desde un sentido reduccionista, como mencionamos antes, ya que entiende a los procesos de comunicación simplemente desde los medios de masas (transmisión), y no procura una comprensión compleja histórico-política, como las relaciones sociales, germen de nuestro análisis.

Valga a este punto hacer hincapié en que tanto el positivismo como la denominada comunicación funcionalista, nacen y se desarrollan en lo que unas líneas más abajo denominaremos occidente (en este contexto entendido como Europa del oeste y Estados Unidos), y son exportados como parte de un amplio recetario idealizado de formas de pensar, ser y hacer.

El sentido funcionalista del paradigma analizado, refiere a que éste, no sólo no se cuestiona el status quo imperante sino que ciegamente sigue manteniéndolo y reproduciéndolo. En el caso de la comunicación, con los Mass Communication Research, intentan enlazar la típica estructura de un emisor privilegiado frente a la masa (receptores) que son simplemente targets, es decir, son vistos como meros consumidores, en lugar de ser vistos como actores sociales, una categoría muchísimo más abarcadora. Por otro lado, si nos vamos a los trabajos sobre comunicación política, pero desde este mismo paradigma, se habla de que son los medios (solamente ellos) quienes construyen y permiten la participación ciudadana en el sistema democrático.

Este tipo de comunicación permite mantener el pensamiento hegemónico en nuestras sociedades, lo hace aprovechándose de su influencia en otros sectores de la sociedad, esto es posible gracias a que “existen dependencias estructurales entre los medios y los otros sistemas sociales (económico, político, cultural) que afectan el funcionamiento cotidiano (…). Esas dependencias contribuyen en algún grado a la estabilidad del sistema social.” (Solano Solano, 1991, p. 193).

El papel de la comunicación en la teoría de la modernización económica  se orienta entonces a promover procesos de cambio a través de la introducción de innovaciones en un sistema social haciendo uso de los medios de comunicación masiva y de la influencia que podían ejercer los líderes de opinión en personas y comunidades. Como lo plantea el modelo de dos pasos (two-step flow), la innovación se promueve a través de:
- Los medios a los lideres de la opinión.
- Lo lideres de opinión a la comunidad/individuos.

En efecto, para alcanzar la modernización se partía de la necesidad de eliminar el déficit de información que impedía el desarrollo, déficit que según las teorías económicas no existía en los países desarrollados. Debido a que los modelos de desarrollo de los países del primer mundo representaban el camino a seguir a nivel mundial, los medios de comunicación se utilizaron para transmitir y diseminar los valores de la modernidad, y promover el uso de nuevas tecnologías y la adopción de innovaciones.

Daniel Lerner, uno de los mayores impulsores de este modelo, argumentaba que la exposición a los medios; la urbanización; la alfabetización; el ingreso per cápita; y la participación política constituían las variables más importantes del desarrollo.

Una de las teorías más influyentes fue la Difusión de Innovaciones de Everett Rogers. Su perspectiva difusionista de la comunicación, enmarcada en el funcionalismo,  recibió posteriormente duras críticas, pues se le acusaba de ignorar el contexto socio-cultural en que se aplicaba. Rogers reconoció las críticas observando que la comunicación, más que transmisión de información, era un proceso y hacia mediados de los años 1970s la define como un “proceso a través del cual los participantes crean y comparten información entre sí con el propósito de alcanzar un entendimiento mutuo”.

El mercadeo social, los primeros esfuerzos de educación sanitaria y promoción de la salud, y el edu-entretenimiento son enfoques que se implementan como parte de este paradigma, impulsados por agencias de cooperación multilateral y bilateral. Una buena ilustración sobre estos enfoques la plantea Waisbord, S. (2001) en Family Tree of Theories, Methodologies and Strategies in Development Communication: Convergences and Differences. Waisbord los define de la siguiente manera:

Mercadeo social: Hace uso de técnicas de mercadeo con el fin de promover productos y prácticas de beneficio social a través del suministro de información que contribuya a incrementar la demanda. Promoción de la salud y educación en salud: Enfatiza los cambios de comportamiento individual (vbgr., consumo de tabaco, dietas altas en grasa). Con el paso del tiempo, la promoción de la salud se redefinió como un proceso que va más allá de la transmisión de información sobre salud a los individuos, e incluye la promoción de políticas públicas y la movilización social (par. 5).

Edu-entretenimiento: Hace uso de los medios masivos para promover cambios de comportamiento a nivel individual y comunitario a través de la diseminación de información. Apoyada en la teoría de aprendizaje social de Albert Bandura, la premisa de la estrategia es que los individuos aprenden comportamientos como resultado de la observación de roles y modelos. La auto-eficacia, la percepción que un individuo tiene sobre su capacidad de asumir un comportamiento, surge como un concepto clave. Waisbord cita varios ejemplos exitosos, así como los retos que la estrategia enfrenta (par. 6).

Las críticas al paradigma enfatizaron primariamente su enfoque vertical y la inatención a las dinámicas locales, aspectos también reflejados en las iniciativas y procesos de comunicación privilegiados en su momento. La planeación central, el ignorar las prioridades de los participantes de los programas, y la escasa atención a las múltiples dimensiones socioculturales y políticas, entre otros factores, condujo a que el cierre de la brecha entre países primer y tercer mundistas no fuera posible, dando pie al surgimiento de paradigma de la dependencia.

Otras críticas formuladas a este paradigma incluyeron: - Su excesiva naturaleza etnocéntrica - El atribuir el subdesarrollo primariamente a causas internas - El desconocimiento de las consecuencias negativas de la modernización - El fracaso del modelo jerarquizado de comunicación Desde el punto de vista comunicativo, la exposición a los medios perdió fuerza como indicador confiable del desarrollo. La comunicación se había convertido en una herramienta clave para promover las ideas desarrollistas e introducir un conjunto de innovaciones en aéreas diversas como la salud, la agricultura, y la educación. Los medios masivos de comunicación se definieron como amplificadores y diseminadores de esas ideas, en línea con las perspectivas que atribuían un gran poder a los medios.

Teorías como la difusión de innovaciones subrayaron la diseminación de información y la persuasión de masas y grupos poblacionales como prioridades, desconociendo alternativas comunicativas locales. Waisbord. S (2001) señala: inicios de los años 1960s, la comunicación y desarrollo se dividió en dos grandes enfoques: uno que, si bien ha sido revisado, se mantiene alineado con las premisas y metas de las teorías difusionistas y modernistas, y otro que ha apostado por una perspectiva participativa de la comunicación en contraposición a las teorías centradas en la diseminación de información y cambio de comportamiento (p. 30).


Referencias Bibliográficas


-          Galeano, E. (1997). Modelos de Comunicación. Recuperado el 6 de marzo de 2014, de files.felixruizrivera.webnode.mx.
-          Solano Solano, M. (1991). Conciencia cotidina, autoritarismo y medios de difusión de masas. Costa Rica: Editorial de la       Universidad de Costa Rica.
-          Alsina, R. (2001). Teorías de la Comunicación. Ámbitos, métodos y perspectivas. Barcelona: Universidad Autónoma de Barcelona.
-          Maigret, E. (2005). Sociología de la comunicación y de los medios. México: Fondo de Cultura Económica.
-          Díaz Castro, L. (2012). Teorías de la Comunicación. México: Red Tercer Milenio.
-          Urrea, C. (2003, mayo 15.) Cambio Social.
   Waisbord, S. (200

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