domingo, 25 de septiembre de 2016

Teoría de la Dependencia

Me he encontrado con un ensayo muy bien elaborado de la ecuatoriana Gabriela Moncayo Ceballos, Socióloga de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Magister en Relacionas Internacionales, a cerca de la Teoría de la Dependencia, que quiero compartir con todos ustedes. Lo encuentran en: file:///D:/Downloads/Repensando_la_Teoria_de_la_Dependencia.pdf

Repensando la Teoría de la Dependencia


"Hace más de cuarenta  años en América Latina surge una teoría que intenta explicar el Sur desde el Sur. La Teoría de la Dependencia es una corriente de pensamiento que intenta analizar y profundizar sobre el concepto de desarrollo y las causas del subdesarrollo. Pues durante más de medio siglo XX, se pensaba que las economías atrasadas o subdesarrolladas eran producto de la incapacidad de los estados por desarrollarse. Es decir, se tiene una visión lineal en donde el desarrollo es una meta a alcanzar.  

Es así que varios académicos, principalmente de Latinoamérica, empiezan a mirar que el desarrollo no solo puede ser visto desde una sola cara de la moneda. Establecen que no es un proceso lineal, sino que involucra una serie de actores, intereses, estructuras y contextos. Por lo cual, se establecieron algunas ideas que desembocaron en medidas para desarrollar industrias, con fuerte apoyo estatal. No obstante, desde la práctica estatal, este modelo cayó en complicaciones y críticas. Empero, el pensamiento dependentista en su discurso ha seguido teniendo vigencia y desarrollando nuevos postulados que responden a nuevas y contemporáneas realidades.

Considerando esto, este corto ensayo tiene como objetivo realizar una breve revisión de lo que significó la Teoría de la Dependencia, cómo esta se ha ido desarrollando hacia nuevas visiones de entender la realidad y sobretodo nuevos cuestionamientos sobre la teoría del desarrollo.

El Fenómeno de la Dependencia en América Latina

El concepto de dependencia  es clave para comprender la dimensión de ésta teoría, así como las diferencias con otras corrientes de pensamiento.  Ruy Mauro Marini define la noción dedependencia como una: “relación de subordinación entre naciones formalmente independientes, en cuyo marco las relaciones de producción de las naciones subordinadas son modificadas o recreadas para asegurar la reproducción ampliada de la dependencia. El fruto de la dependencia no puede ser, más dependencia, y su liquidación supone necesariamente la supresión de las relaciones de producción que ella involucra” (Marini, 1994, 73).

Esto evidencia un modelo distinto para tratar de entender las causas de la pobreza en los países del sur. Asimismo, esta teoría argumenta que la pobreza de los países del sur se debe acondiciones históricas que ha estructurado el mercado global, de tal manera que favorece a los países del norte y mantiene a los países del sur en un estado constante de pobreza y desigualdad. Pues para muchos autores dependentistas, desde sus inicios, los países del sur han servido como proveedores de materia prima para los países del norte, y a cambio, han recibido productos manufacturados que han saturado los mercados del norte, sirviendo así como una válvula de escape para las economías desarrolladas (Dos Santos, 1998).

Es decir, ésta teoría se basa en la dualidad centro-periferia para explicar el desarrollo como un diseño desigual y perjudicial para los países no-desarrollados, a los que se les ha asignado un rol  periférico de producción de materias primas con bajo valor agregado, en tanto que las decisiones principales se adoptan en los países, a los que se ha asignado la producción industrial de alto valor agregado. Afirmando un desequilibrio o desigualdad que pone en cuestionamiento la teoría económica planteada por David Ricardo respecto a las ventajas comparativas. 

Asimismo, la Teoría de la Dependencia es la primera teoría de desarrollo no en marcada en aspectos económicos (únicamente) pues ve la integralidad del desarrollo. En cierto modo esta teoría se convirtió en el origen de los estudios heterodoxos sobre el desarrollo. La misma que ha ido evolucionando, actualizando y profundizando sus postulados desde los años sesentas del siglo pasado. El pensamiento dependentista atribuye que el desarrollo es parte importante del subdesarrollo “son caras de la misma moneda” y el sistema capitalista es el que permite una condición de exclusión y dominación de las economías de la periferia con  , esencialmente a través de las multinacionales, y la desigualdad en los términos de intercambio entre unos y otros, factores que han sido y son causales del “subdesarrollo” (Gunder Frank, 1967). Así, ésta teoría de desarrollo es la primera que explícitamente plantea que los factores externos al manejo del estado y las condiciones que permiten el desarrollo son los causales del subdesarrollo.

El subdesarrollo en esta teoría es por primera vez contemplado activamente como consecuencia y parte del desarrollo. No obstante, el desarrollo sigue siendo la meta incuestionable y deseable, de los países periféricos, pero la forma de llegar a él ya no pasa por un despegue capitalista de la economía de mercado y desarrollo industrial, sino la puesta en práctica de una economía planificada de intercambio igualitario y un crecimiento industrial pensado para alcanzar logros a largo plazo. Es por esto que ante las causas del subdesarrollo, la Teoría de la Dependencia proponía una serie de alternativas tales como equilibrar las relaciones comerciales existentes entre los estados, es decir bajar los tipos de interés por el cobro de la deuda, incrementar la industria local, etc. 

Asimismo, la teoría de la dependencia tiene dos corrientes principales. 
La primera tendencia es la desarrollada por Fernando Enrique Cardoso, que mira a la dependencia no como una teoría, sino como un enfoque de estructuras que se conforman históricamente. Así vincula a la dependencia con el sistema económico que se genera del centro a la periferia. En el cual la periferia mantiene el desarrollo de las potencias, mediante sus materias primas y mano de obra barata, pero lo paradójico es que el “proceso de desarrollo consistirá en llevar a cabo, e incluso reproducir, las diversas etapas que caracterizan la transformaciones sociales de aquellos países” (Cardoso, 1969:14). Por lo tanto, América Latina (y el sur) permaneció siempre dependiente, lo que llevó a que las decisiones locales relacionadas con la producción y el consumo se orientaran por la dinámica económica de los centros. Sin embargo, para Cardoso, la dependencia no es solo un fenómeno externo ya que se presenta en diferentes formas dentro de la estructura interna del país (ideológica, política, social).

La segunda tendencia es la Teoría Marxista de la Dependencia (TMD) desarrollada por varios intelectuales entre ellos Marini, Dos Santos, etc. “La Teoría Marxista de la Dependencia parte de la circulación mundial del capital; del ciclo del capital dinero y el capital mercantil para, posteriormente, abordar la esfera de la producción interna de los países dependientes y, enseguida, plantear el problema de la formación de sus propias esferas de circulación y realización en el plano de la economía interna” (Sotelo, 2005, 6). Es decir, la Teoría Marxista de la Dependencia basa su análisis en torno al concepto de marginalidad e imperialismo. 
Viendo la marginalidad como la incapacidad del proceso de industrialización por sustitución de importaciones para absorber el creciente exceso de mano de obra que emigraba del campo hacia la ciudad. Esta industrialización intensiva en capital condujo a una mayor concentración de los ingresos y a una marginalización de varios sectores de la población que no pudieron disfrutar de los logros del progreso tecnológico, ocurriendo así una división centro periferia no solo entre sur y norte, sino incluso en algunos sectores del sur".

Los invito a continuar leyendo este ensayo de la socióloga Gabriela Moncayo Ceballos, en el siguiente link: 


Espero sus comentarios. Hasta pronto. 


  

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